2 Parte - MISTERIO Y LEYENDA DE RENNES-LE-CHATEAU
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MISTERIO Y LEYENDA DE RENNES-LE-CHATEAU. Un sacerdote católico llamado François Bérenger Saunière, elevó a nuevas y vertiginosas alturas la leyenda de Rennes-le-Château como lugar de misteri...

La historia

François Bérenger Saunière, Nacido el 11 de abril de 1852 en la cercana aldea de Montazels, en 1879 recibió las órdenes sacerdotales. En 1885 fue destinado a la parroquia de Rennes-le-Château. Era un cura pobre, que mejoraba su alimentación con lo que pescaba y cazaba durante sus largas excursiones por la comarca.
Sus dietarios, que se han conservado hasta la fecha, atestiguan un nivel de vida exiguo y raciones de hambre. La parroquia consagrada a María Magdalena y escenario de las supuestas bodas de Dagoberto II con Gizelle de Razès, se hallaba en avanzado estado de ruina hacia finales del XIX. La última restauración databa del siglo XV. Todo eso cambió cuando el nuevo presbítero emprendió gracias a algunas pequeñas donaciones la restauración del altar. Al levantar el ara de las antiguas columnas que la sustentaban aparecieron varios documentos guardados en tubos de madera, de lo cual hubo testigos, porque Saunière contaba con la ayuda de seis obreros para los trabajos de la restauración, y dos de ellos aún vivían en 1958 y corroboran el descubrimiento de los manuscritos.
Desde aquel momento, Saunière mudó de fortuna. El hallazgo de cuatro documentos supuestamente antiguos puso en marcha un encadenamiento de hechos cuyas consecuencias rebasaron con mucho el mero bienestar espiritual del párroco. Desde aquel momento manifestó una inmensa riqueza, un tren de vida lujoso, hizo frecuentes viajes, restauró la iglesia, se embarcó en nuevas construcciones y convirtió Rennes-le-Château en punto de reunión de nobles y destacados visitantes.
¿Cuál fue el descubrimiento del párroco? ¿Que pueden contener unos manuscritos para mudar de tal forma la vida de una persona y de un lugar? De hecho doscientos años antes podemos encontrar vestigios de secretos escondidos. Mucho se ha escrito sobre la presencia de una misteriosa tumba de piedra, en medio de la vegetación, en las cercanías de Rennes-le-Château, habiéndose sugerido que esa tumba es la misma que el famoso pintor francés Nicolas Poussin representó en una obra de 1647, Les Bergers d´Arcadie II, la más misteriosa de todas las suyas. En ella vemos a un grupo de pastores observados por una enigmática mujer y reunidos alrededor de una tumba, en uno de cuyos laterales se muestra la leyenda «Et in Arcadia ego». La pintura se encuentra en el Louvre y Saunière encargo copia de ella. El cuadro, el cura y los pergaminos se combinan para aumentar el secreto de Rennes-le-Château.La pericia de Saunière, con su no explicado acceso a una fabulosa fortuna y su repercusión en la tranquila vida aldeana de Rennes-le-Château, venían a confirmar las viejas historias sobre tesoros. De hecho los campesinos de la región tenían una explicación bien sencilla sobre la fortuna del párroco. Ningún enigma que descifrar: el nuevo cura se habría tropezado con una fuente de riqueza escondida por los antepasados. Pero el caso fue que mientras vivió, Saunière guardó silencio absoluto sobre el origen de sus fondos y se negó obstinadamente a revelar el secreto. Las especulaciones interminables a que dio lugar tal actitud se multiplicaron después del súbito fallecimiento de aquél. ¿Cómo pudo llevarse a cabo el rápido enriquecimiento de Saunière? ¿De donde provenía el dinero? ¿Qué contenían los misteriosos pergaminos?. ¿Tenían algo que ver con el misterioso secreto de los Cátaros, por el cual prefirieron ser quemados, muchos siglos atrás, en esta misma región? ¿Descubrió Saunière el tesoro escondido de los Templarios? Nunca lo reveló, pero dejó muchas pistas a su alrededor. Especialmente en su iglesia.
Después del descubrimiento de los pergaminos y durante varios años Saunière se dedicó a restaurar la iglesia añadiéndole decoraciones y detalles, figuras estrafalarias y tallas estrambóticas. Cualquier católico que entre en el lugar y desee persignarse encontrará que la pila del agua bendita está sustentada por un personaje bien conocido,
aunque desde luego el que menos esperaría encontrar en tal lugar, el diablo en persona. Por otro lado las estaciones del vía crucis, muy llamativas y desproporcionadas de tamaño difieren de los grabados de los vía crucis normales. Y por si esto fuera poco hizo colocar en el dintel de la puerta la siguiente inscripción "Terribilis est locus iste" Este lugar es terrible.
Saunière halló cuatro o cinco pergaminos en unos tubos de madera sellados. Dos de ellos contenían genealogías relacionadas con la dinastía merovingia, los otros hablan de pasajes evangélicos. Uno se refiere a como iba Jesús con sus discípulos en sábado por unos sembrados, y ellos cortaron algunas espigas y las comieron. El otro cuenta la cena en Betania con Lázaro resucitado de entre los muertos, durante la cual María Magdalena ungió los pies de Jesús.
La versión oficial de los pergaminos está exhibida a la vista del público en las paredes del museo Saunière en Rennes-le-Château. Desde que las copias de los pergaminos fueron publicados –los originales permanecen ocultos- se ha intentado descifrarlos a partir de variadas aproximaciones. El Enigma Sagrado es posiblemente la obra mas leída sobre el tema y en ella, como en estudios posteriores, se enfatiza que el tesoro encontrado en el interior de la iglesia de María Magdalena, fue de naturaleza espiritual. Un secreto preservado a través de milenios, una herejía que atenta contra los fundamentos de la Iglesia y que perturba a todo cristiano comprometido: El cuerpo de Jesús permanece enterrado en un lugar cercano a Rennes-le-Château. Una versión señala que se exilió después de sobrevivir a la crucifixión mientras otra se inclina a que su cuerpo fue traído momificado por los templarios, y ambas que tuvo descendencia de su unión con Maria Magdalena. Y que su línea genealógica llega hasta hoy día. Si esto fuese cierto las leyendas sobre el Santo Grial adquirirían nuevos significados. Mucho se ha escrito sobre el misterio de los cátaros y Rennes-le-Château. Hoy sabemos que la fortuna de Saunière provenía de las donaciones de nobles y de sociedades secretas vinculadas al secreto. Un secreto que indiferentemente sea verdad o mentira, atrae a numerosos visitantes con ánimo de encontrar algo que quizás por su simplicidad permanece oculto a sus miradas pero abierto a sus corazones. Cierto o falso, verdad o mentira, forma parte de la historia de Rennes-le-Château. Algo que muy pronto todos podremos ver. No te lo pierdas, descubre con nosotros el misterio escondido en la iglesia de Rennes-le-Châtreau.
LAS CLAVES DEL MISTERIO, en la entrada de la iglesia, el Reverendo Saunière hizo colocar las siguientes inscripciones: "Mi casa se llamará casa de oración" y "Terribilis est locus iste" - Este lugar es terrible- La referencia bíblica completa es: "Mi casa será llamada casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones" (Mateo 21,13). Este lugar es terrible, es la casa de Dios y la puerta de los cielos (Génesis, 28,17)
El trabajo de reconstrucción de la entrada terminó en 1897 y costó el equivalente de 3.500.000 francos actuales. En el suelo de la iglesia está dibujado un tablero de ajedrez de 64 cuadrados orientado hacia los cuatro puntos cardinales. Justo en la entrada se encuentra la estatua del diablo Asmoideo (ver cuentos en El Pensa) sosteniendo la pila de agua bendita y sobre ella existe un grupo escultórico de cuatro ángeles donde puede leerse la frase que Constantino había visto en el cielo: "Con este signo le vencerás" que por supuesto está bajo la señal de la cruz. Pero la frase real de Constantino era sólo: "Con este signo vencerás". Este añadido -le- al original ha alimentado muchas polémicas.
Un dato significativo es que todas las estatuas en la iglesia miran hacia el suelo. En el lado derecho del altar la Virgen está sosteniendo un niño. En el izquierdo San José está sosteniendo otro niño. Los dos niños a ambos lados del altar sugieren la idea de que Jesús tenía otro hermano o que uno
es efectivamente Jesús y el otro su hijo y que, según la leyenda del Grial, su descendencia escapó de la masacre de Montsegur. En la iglesia de Rennes-le-Château algunas estaciones del Vía Crucis usan elementos e incluso escenas que difieren de las habituales, lo cual se interpreta como nuevas claves del misterio dejadas por Saunière. Son lápidas muy llamativas, de tamaño desproporcionado con relación a las
dimensiones no demasiado grandes del templo, y tal como han señalado algunos autores, difieren de los vía crucis habituales en detalles tales -imposibles de ignorar por un sacerdote- que indican una voluntaria intención críptica. Incluso, todo el Vía crucis está orientado en dirección contraria a la habitual.
Destacamos algunas de las estaciones:
Estación II. Un joven se arrodilla sobre un casco dorado y recoge un trozo de lanza. Jesús viste una túnica roja. Se observa una escalera orientada hacia el cielo.
Estación XI. Jesús está siendo clavado a la cruz. Un soldado le despoja de la túnica roja. El fondo es oscuro, como señalando la noche. Pero el evangelio señala que la oscuridad se produjo solo después de la muerte de Cristo.
Estación VII. Un soldado franco aguanta la túnica roja de Jesús, mientras ante él hay una mujer con un velo de viuda y un niño envuelto en una tela escocesa de color azul. Los masones se hacen llamar: "el hijo de la viuda", del mismo modo que existen en la franco-masoneria el rito escocés y el grado azul.
Estación XIV. Esta no es precisamente la imagen de Jesús resucitado elevándose sobre el sepulcro. En cambio vemos a unos personajes que al amparo de la noche transportan el cuerpo sangrante de Jesús. -Obsérvese la herida en el lado izquierdo del cuerpo- Esta imagen suele interpretarse como lo que pudo suceder después de un simulado entierro: Algunas personas se llevan el cuerpo aún vivo de Jesús.

Fuente:http://www.bibliotecapleyades.net/merovingians/merovingios_00.htm
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